“Sueños de seductor”, una genial película con Woody Allen y Diane Keaton

“Sueños de seductor”, una genial película con Woody Allen y Diane Keaton

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“Sueños de un seductor” (“Play It Again, Sam”, como título original) es una maravillosa cinta que se basa en la exitosa obra de teatro homónima de Woody Allen y llevada a la pantalla por el director Herbert Ross, a petición expresa de Allen quien entonces todavía pensaba que no era capaza de dirigir bien una película.

La pieza teatral, también conocida como “Aspirina para dos” y que se había representado con un enorme éxito en Broadway (Nueva York), supondría  uno de los primeros éxitos de Allen en el cine.  Todo ello en añ0 1972, en los albores de la carrera cinematográfica del gran Woody Allen.

Ésta es un breve sipnosis de la película:  El peculiar Allan Felix (Woody Allen) es un cinéfilo que sufre una extraña y recurrente alucinación: Humphrey Bogart le da todo tipo de consejos para seducir y conquistar a las mujeres. Dick y Linda (Roberts y Keaton), un matrimonio amigo suyo, le va presentando a varias chicas tras el divorcio de Allan, pero tiene tan poca confianza en sí mismo que todas sus citas resultan un puro esperpento. Hasta que la historia toma un nuevo cariz.

En “Sueños de un seductor”, el cine se confunde maravillosamenet con la realidad, además de venir a demostrar la tremenda conexión del dúo Allen-Keaton. Esta pareja triunfó en su primera aparición juntos en una película como luego hicieron en cintas  como “Annie Hall” y “Manhattan”. La primera vez que Allen rueda con Diane Keaton muestra un  química dentro de la pantalla realmente increíble. Son la base total de la película.

Este largometraje contiene varias referencias a una serie de películas favoritas de Woody Allen. Destacan   “El sueño eterno” (1946) de Howard Hawks, pero especialmente, “Casablanca” (Michael Curtiz, 1942), cuyo final parodia de forma brillante  y de la que toma el título original (Tócala otra vez, Sam).  Se trata de un singular homenaje a “Casablanca”, un película que Woody Allen ama.

Por último, hay que destacar la labor en la dirección de Herbert Ross pues sabe sacar el mayor jugo a sus actores, el excelente guión de Woody Allen y la notalbe música de Billy Goldenberg. Y, cómo no, es una cinta que provoca muchas risas con las singulares escenas de la torpeza habitual de Woody Allen.

Foto vía Coveralia