La Cleopatra de Liz Taylor cumple 50 años

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“Cleopatra”, la famosa película  que casi lleva a la ruina  a la poderosa  20th Century Fox y que supuso  el flechazo entre Elizabeth Taylor y Richard Burton, ha cumplido el pasada 12 de junio  50 años desde su estreno en los Estados Unidos de Norteamérica.

Ganadora de cuatro premios Óscar  (dirección artística, fotografía, diseño de vestuario y efectos visuales) y candidata a otros cinco (actor  secundario Rex Harrison, montaje, banda sonora original, sonido y mejor pelícua), la cinta costó  44 millones de dólares, equivalentes a lo que hoy en día serían unos 330 millones (alrededores de unos 250 millones de euros).

La recaudación en la taquilla mundial de esta película  fue de unos 71 millones de dólares, pero para la  Fox, que con  Liz Taylor se convirtió en el primer estudio en firmar un contrato de un millón de dólares a una actriz, ya había vivido todo un infierno de adversidades y contratiempos.

La preproducción comenzó en el verano de 1960, en los estudios Pinewood en las proximidades de  Londres (Inglaterra). El director artístico John DeCuir empezó a construir los exóticos platós que habían gustado tanto  a los ejecutivos del estudio meses atrás, pero después de  la renuncia del director Rouben Mamoulian y la neumonía de Taylor, a la que se le tuvo que practicar incluso una traqueotomía, el rodaje se llevó a Roma (Italia)  en busca de un clima que favoreciese la recuperación de la actriz.

El rodaje, ya con Joseph L. Mankiewicz  como director pero con las bajas de Peter Finch ( iba a interpretar a Julio César) y Stephen Boyd (iba a ser Marco Antonio), que tenían otros compromisos ineludibles en su agenda, se retomó en los estudios Cinecittà de Roma, aunque se tuvieron rehacer los carísimos decorados, incluida la reconstrucción de Alejandría.

Entocnes, Rex Harrison interpretó a  Julio Cesar  y Richard Burton a Marco Antonio  en lugares de los anteriores actores. La versión entregada por Mankiewicz duraba de seis horas, mas el estudio obligó a que se redujera hasta los 192 minutos pese a la sugerencia del cineasta de que se pusieran en marcha  dos partes del filme, tituladas como “Caesar and Cleopatra” y “Antony and Cleopatra”.

La Fox se negó de forma tajante y decidió aprovechar el tirón mediático que generaba la relación sentimental entre Liz Taylor y Richard Burton. No obstante,  años después se puso a la venta un vídeo de  una versión de 243 minutos, la primera reducción que realizó Mankiewicz.

En definitiva, esta película ya es parte de la historia del cine y siempre apatece verla. El filme va de más a menos, pero uno pasa un buen rato viendo este clásico del séptimo arte.

Foto vía  Cine Premiere